
La ciudad de Valledupar y el departamento del Cesar amanecieron conmocionados este sábado 29 de noviembre tras conocerse el feminicidio de la patrullera Vanessa De León Pertuz, quien fue atacada con arma blanca en el barrio Primero de Mayo.
Según testigos, la jornada transcurría con normalidad hasta que los gritos de una discusión dentro de una vivienda alertaron a la comunidad. Al salir, vecinos encontraron a la uniformada agonizando junto a la reja de la casa, con múltiples heridas que le ocasionaron la muerte pese a los intentos de socorro.
Vanessa, quien se encontraba de descanso y trabajaba en el área comunitaria de la estación de Policía de Chimichagua, mantenía desde hacía ocho años una relación con Geovanni Mauricio Dubán Quintero, guardián del Inpec y padre de su hijo. Tras cometer el crimen, Quintero intentó quitarse la vida lanzándose desde un segundo piso, pero fue capturado por las autoridades y trasladado a la Clínica Santa Isabel. En las próximas horas será judicializado por feminicidio.
El coronel de la Policía Metropolitana de Valledupar confirmó que la pareja convivía desde hacía varios años y que la relación había dejado como fruto un menor de edad, quien ahora queda marcado por este doloroso hecho. “Me mató a mi hija”, expresó entre lágrimas el padre de la víctima, señalando al responsable.
Las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer los motivos que llevaron a este fatal desenlace, mientras la comunidad exige justicia y medidas más contundentes contra la violencia de género.
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