
En su primera llamada oficial, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y el mandatario estadounidense, Donald Trump, bajaron el tono de las tensiones recientes y acordaron coordinar acciones conjuntas contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
La comunicación se produjo el miércoles, tras una serie de hechos que habían elevado la tensión regional: los bombardeos estadounidenses en Caracas, la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y las amenazas de posibles operaciones militares en Colombia.
Durante la conversación, Petro aceptó una invitación de Trump para reunirse en la Casa Blanca. Según el ministro del Interior, Armando Benedetti, el presidente colombiano pidió apoyo para “golpear duro al ELN en la frontera con Venezuela”, donde los rebeldes trafican cocaína y suelen refugiarse tras combates con la fuerza pública.
Benedetti explicó que en ocasiones Venezuela colaboraba en la persecución de los insurgentes, pero otras veces no, lo que hace necesario atacar también la retaguardia del grupo armado en territorio venezolano.
Cabe recordar que en diciembre el ELN ordenó el confinamiento de civiles en zonas bajo su dominio, en lo que denominó un “paro armado” como respuesta a las “amenazas de intervención de Trump”.
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