
La reciente alianza política entre Yalenis Manzón y Edgardo Espitia ha desatado una fuerte polémica en Córdoba, donde militantes y simpatizantes del Pacto Histórico aseguran sentirse traicionados. Espitia, inscrito por un partido tradicional históricamente opositor al gobierno de Gustavo Petro, (Cambio Radical) se convirtió en el centro de las críticas tras sellar este acuerdo.
Aunque Manzón aclaró en un pronunciamiento oficial que no hace parte del Pacto Histórico y que su objetivo es potenciar proyectos de vivienda mediante alianzas estratégicas, el malestar ciudadano no se hizo esperar. En redes sociales, numerosos usuarios cuestionaron la decisión y señalaron que este tipo de acuerdos se realizan sin consultar a las bases, debilitando la confianza de quienes habían depositado su esperanza en el proyecto político.
A esta inconformidad se suma el hecho de que líderes del petrismo en Córdoba se están alejando de Yalenis Manzón, al considerar que sus pactos con partidos tradicionales como Cambio Radical representan una contradicción con las luchas sociales del movimiento. Para muchos, este partido no ha respondido a las necesidades del pueblo y su inclusión en alianzas genera desconfianza y rechazo.

La frase “El petrismo en Córdoba se siente traicionado” se ha convertido en el reflejo del descontento popular. Voces y simpatizantes del movimiento aseguran que estas alianzas con sectores opuestos al petrismo ponen en riesgo la credibilidad del proyecto político en el departamento y generan dudas sobre la coherencia de sus líderes.
El debate sigue abierto y la polémica crece, mientras la ciudadanía exige mayor transparencia y coherencia en las decisiones políticas que afectan directamente los proyectos sociales y comunitarios de la región.

Se el primero en dejar un comentario