
Iván Cepeda y Carolina Corcho enfrentan una polémica por el financiamiento de sus campañas presidenciales de 2025, tras revelarse gastos excesivos en la consulta del Pacto Histórico. El periodista Melquesidec Torres y La Silla Vacía expusieron que gran parte de los fondos provienen de empresas con ingresos dudosos, como Samat y Gustaus, chefcito Sigi, generando un llamado a investigar sus finanzas.
El precandidato Iván Cepeda y la senadora Carolina Corcho inician polémica por financiamiento hacia sus campañas presidenciales del 2025, donde se reportaron gastos extremadamente altos para la consulta del Pacto Histórico del año pasado; la controversia se da por el periodista Melquesidec Torres y el medio La Silla Vacía, que revelaron datos de sus gastos y de quién los financia.
Iván Cepeda reportó gastos de $964 millones de pesos, quien obtuvo 1.5 millones de votos en la consulta; por su parte, Carolina Corcho, quien quedó en segundo lugar, gastó $1.428 millones de pesos. Según las cuentas del Centro Nacional Electoral (CNE), se mostró que el 75% de ese dinero provino de una microempresa llamada Samat, sin ingresos producidos.
Samat entregó $609 millones de pesos, y su representante Javier Pérez Paéz, donó $116 millones de pesos, dando un total del 75% en gastos, y la microempresa tiene un capital de tan solo $20 millones de pesos. A su vez, Corcho gastó un 52% que viene de un restaurante de corrientazos que queda en Bogotá, con nombre francés, llamado: Gustaus, chefcito Sigi, y un capital de 2 millones, que tampoco muestra ingresos.
Se ha pedido que inicien una investigación en las finanzas políticas de la campaña.
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