
El candidato Abelardo de la Espriella marcó distancia del Partido de la U y dejó claro que no quiere saber nada de ese apoyo, justo cuando la colectividad aún no define a quién respaldará en la contienda. Su nombre estaba sobre la mesa, pero él mismo se bajó —y de paso lanzó pulla—.
“Los de siempre se juntan… conmigo no cuenten”, soltó, dejando en evidencia su rechazo a lo que calificó como politiquería y estructuras tradicionales que, según él, han manejado el poder en el país.
No es un movimiento improvisado. De la Espriella viene construyendo un discurso de independencia, intentando posicionarse como una figura por fuera del establecimiento y sin compromisos con partidos tradicionales.
El mensaje mueve el tablero: mientras el Partido de la U sigue en veremos, el candidato traza línea roja y refuerza su apuesta de outsider, buscando conectar con un electorado cansado de los mismos nombres… y de las mismas alianzas.
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