
En medio de la grave emergencia invernal que golpea a Córdoba y mantiene en alerta a miles de familias ribereñas, una voz se alzó con dureza contra la operación de la hidroeléctrica Urrá. Se trata del ambientalista Juan José López, representante del presidente en el Consejo Directivo de la CVS, quien lanzó un pronunciamiento que ya genera controversia y abre un nuevo frente de debate sobre la responsabilidad de la empresa.
Las declaraciones surgieron luego del comunicado emitido por la generadora, titulado “Mes de febrero con hidrología atípica y extraordinaria en área de la Central Hidroeléctrica URRÁ I”, en el que se atribuye la situación a un comportamiento climático fuera de lo normal. Sin embargo, López desestimó esa explicación y apuntó directamente a lo que considera fallas en la planificación de la compañía.
“Desde el mes de diciembre ustedes tenían el embalse con cotas cercanas a la de desbordamiento (130,5 msnm), con el propósito de maximizar sus ganancias generando energía. Ahora que se presenta este evento climático extremo y atípico, pero previsible por los datos existentes, simplemente perdieron el control del embalse por su avaricia, perjudicando a miles de familias en la cuenca del río”, señaló el ambientalista.
López fue más allá y pidió la intervención de los organismos de control para que investiguen lo ocurrido. “Esperamos que la @PGN_COL, @DefensoriaCol, @ANLA_Col y @MinAmbienteCo hagan su trabajo y paguen por sus atrocidades”, escribió en su cuenta de X.
Las palabras del representante presidencial no solo incomodan a la hidroeléctrica y a sus directivos, sino que también reavivan una discusión histórica en el departamento: ¿se priorizó la rentabilidad sobre la prevención del riesgo? Mientras tanto, la emergencia continúa río abajo, con comunidades enteras enfrentando inundaciones, pérdidas materiales y la incertidumbre de lo que pueda ocurrir en las próximas horas.
En ese contexto, el señalamiento adquiere un peso mayor, pues pone sobre la mesa la necesidad de revisar protocolos, niveles de alerta temprana y la transparencia en la información entregada a la ciudadanía. Por ahora, Urrá no ha respondido públicamente a estas acusaciones. Lo cierto es que, en medio del drama humano que deja la creciente, las “verdades incómodas” comienzan a sacudir el debate sobre la responsabilidad empresarial frente a la gestión del agua y la seguridad de miles de cordobeses.
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