Desplazamientos masivos aumentan 85 % en Colombia, según Naciones Unidas

Colombia atraviesa una crisis humanitaria sin precedentes, según el más reciente Informe de Situación Humanitaria de Naciones Unidas, que evidencia un fuerte incremento de la violencia armada y de los desastres naturales que afectan a comunidades en varias regiones del país. Solo en julio, más de 6.880 civiles fueron víctimas de ataques directos, una cifra 17 veces mayor a la registrada en el mismo mes de 2024. Cauca, Amazonas y Nariño figuran entre los departamentos más golpeados.

Las restricciones de movilidad y confinamientos forzados impuestos por grupos armados no estatales siguen siendo una de las prácticas más graves contra la población civil. Entre enero y julio de 2025, 113.000 personas quedaron bajo encierro forzado, lo que representa un aumento del 52 % frente al año anterior. Cauca, Chocó, Guaviare y Valle del Cauca concentran gran parte de estos casos, asociados a paros armados y enfrentamientos.

El desplazamiento forzado también muestra una tendencia alarmante: 74.400 personas fueron víctimas de desplazamientos masivos en los primeros siete meses del año, un incremento del 85 % respecto al mismo periodo de 2024. A esta cifra se suman 57.000 desplazamientos individuales, principalmente en Norte de Santander, Bolívar, Cauca y Valle del Cauca.

El uso de artefactos explosivos ha crecido un 94 % en comparación con 2024, afectando a 5.351 personas. El informe documenta el uso de minas antipersonal, trampas explosivas y drones con cargas que elevan el riesgo en comunidades de Cauca, Norte de Santander y Antioquia.

La emergencia humanitaria se agrava por el impacto de los desastres naturales: más de 694.000 personas resultaron afectadas por inundaciones y deslizamientos durante la temporada de lluvias, principalmente en Arauca, Guaviare, Putumayo, Caquetá y Amazonas. Estas emergencias han destruido viviendas, escuelas y vías, profundizando la crisis en comunidades indígenas, afrodescendientes y rurales.

De acuerdo con Naciones Unidas, los pueblos indígenas representan el 20 % de las víctimas, las comunidades afrocolombianas el 22 % y los niños, niñas y adolescentes el 14 %. Municipios como Tibú y Ocaña (Norte de Santander), Tumaco (Nariño), López de Micay (Cauca) y San José del Guaviare figuran entre los más afectados. La ONU concluye que Colombia enfrenta un escenario humanitario complejo que requiere respuestas urgentes y coordinadas para proteger a las comunidades más vulnerables.

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