
El proceso judicial contra Nicolás Maduro en Estados Unidos estará en manos de un magistrado con amplia trayectoria en casos de alto impacto. Se trata del juez federal Alvin K. Hellerstein, de 92 años, quien presidirá el caso contra el mandatario venezolano y su esposa, Cilia Flores, acusados de narcoterrorismo y tráfico internacional de cocaína en el Distrito Sur de Nueva York.
Hellerstein fue nombrado juez en 1998 por el entonces presidente Bill Clinton y es considerado un experto en litigios complejos y de alto perfil. A lo largo de su carrera ha abordado procesos relacionados con crimen organizado, delitos financieros y redes transnacionales, incluyendo casos emblemáticos derivados de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y juicios contra altos ejecutivos y exfuncionarios extranjeros.
Nacido en Nueva York en 1933, el magistrado estudió en la Universidad de Columbia, sirvió en el Cuerpo de Abogados del Ejército de Estados Unidos y ejerció durante casi cuatro décadas en la firma Stroock & Stroock & Lavan LLP, especializada en disputas comerciales. Desde 2011 mantiene el estatus de juez senior, lo que le permite continuar activo en procesos selectos.
El juez Hellerstein ya conocía el expediente de Maduro desde marzo de 2020, cuando se presentó la acusación original. En la audiencia prevista para este lunes en Manhattan, se espera que lea formalmente los cargos y defina los primeros pasos del proceso, bajo la supervisión de la acusación sustitutiva divulgada el pasado sábado, que amplía el alcance del caso.
Esta nueva acusación reitera los cargos contra Maduro por conspiración de narcoterrorismo, importación de cocaína y uso de armas de guerra, e incluye por primera vez a Cilia Flores, señalada por la Fiscalía de haber participado en la coordinación logística de la red. Según Washington, la investigación apunta a una estructura criminal organizada desde los más altos niveles del poder venezolano, vinculada al denominado Cartel de los Soles.
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