La furia del río Sinú pone en emergencia a Montería

La capital de Córdoba enfrenta una de las crisis más delicadas de los últimos años debido al desbordamiento progresivo del río Sinú. Las intensas lluvias registradas en la región han desencadenado una emergencia humanitaria que ya deja miles de damnificados en la zona rural de Montería, obligando a la administración municipal a tomar medidas drásticas para proteger la vida de la población.

Los reportes técnicos señalan que el embalse de Urrá está recibiendo aportes hídricos que alcanzan los 2.400 metros cúbicos por segundo, lo que ha obligado a evacuar agua exclusivamente por el rebosadero. Esta situación anticipa una inundación de mayor escala en las comunidades ribereñas durante las próximas horas, generando alarma entre las autoridades y la ciudadanía.

La magnitud de la crisis llevó a la Alcaldía de Montería a priorizar la seguridad sobre la movilidad y la educación. Como primera medida, se confirmó la suspensión de clases en 12 instituciones educativas rurales y la cancelación de la jornada del Día Sin Carro y Sin Moto programada para este jueves, con el fin de facilitar las labores de los organismos de socorro y garantizar la atención de las familias afectadas.

El panorama es preocupante. Según los reportes oficiales, el nivel del río Sinú continuará aumentando de manera sostenida, lo que evoca los desastres históricos de 2007 y 2008, años en los que el embalse superó su capacidad y obligó incluso a elevar la cota de la presa. De mantenerse la tendencia actual, el departamento se enfrentaría al tercer evento de rebosamiento de gran magnitud en su historia, con consecuencias graves para la población y la economía regional.

Las autoridades locales han advertido que “la situación podría agravarse en las próximas horas” y han hecho un llamado urgente a las comunidades que habitan en las márgenes del río para que inicien procesos de evacuación preventiva. La Oficina de Gestión del Riesgo insiste en que es vital seguir estrictamente las instrucciones oficiales para evitar tragedias mayores.

La emergencia del río Sinú pone en evidencia la vulnerabilidad de Montería frente a los fenómenos climáticos y la necesidad de fortalecer los planes de prevención y respuesta. Mientras tanto, la población espera con incertidumbre el desenlace de una creciente que amenaza con repetir capítulos dolorosos de la historia reciente del departamento.

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