
Montería, 18 de febrero de 2026. La Alcaldía de Montería entregó un nuevo reporte oficial sobre los avances en el censo de las familias afectadas por las inundaciones y las acciones que se vienen ejecutando en el marco de la atención integral a la emergencia.
El proceso de caracterización, realizado a través del Registro Unifamiliar de Emergencias (RUFE), se ha convertido en la herramienta clave para dimensionar la magnitud de la crisis y orientar la respuesta institucional. A la fecha, se reportan 43.511 personas caracterizadas y 14.752 familias, con información detallada sobre adultos, personas mayores, niños, niñas, adolescentes y jóvenes, priorizados para atención diferencial.
El balance es contundente: 11.634 viviendas no habitables y 995 destruidas, además de graves afectaciones en la zona rural, donde 18 corregimientos y 47 veredas han sufrido el impacto. Se contabilizan 45.803 hectáreas agrícolas arrasadas, 75.827 animales afectados —incluyendo aves de corral, porcinos, ovinos y caprinos— y pérdidas en piscicultura con especies como bocachico, cachama y tilapia. También se reportan 43 vías rurales comprometidas y un cabildo indígena afectado.

En la zona urbana, la emergencia alcanza a uno de cada cinco monterianos, es decir, cerca de 100.000 personas. El RUFE registra daños en 31 barrios de seis comunas, 106 sedes educativas, seis centros de salud (tres con daños directos y tres sin acceso), además de tres puentes vehiculares y la vía de primer orden Montería–Arboletes.
Como parte de la respuesta inmediata, la Alcaldía habilitó 23 alojamientos temporales: seis en zona rural con 307 personas y 17 en zona urbana con 4.920 personas, para un total de 5.227 ciudadanos atendidos.
El panorama es complejo y plantea riesgos adicionales: impactos en salud, secuelas psicológicas, desnutrición infantil, aumento de la pobreza y pobreza extrema, deserción escolar, déficit habitacional, desempleo y presión inflacionaria. También se advierten afectaciones a la seguridad alimentaria, pérdida de medios de vida rurales, dificultades en el manejo de residuos y la necesidad de restaurar ecosistemas.
Frente a este escenario, la Administración Municipal puso en marcha un plan de reactivación que contempla el retorno comunitario gradual, la reactivación económica con énfasis en la margen izquierda, líneas de crédito para la recuperación y acciones en educación y agricultura. A mediano y largo plazo, hasta diciembre de 2027, se proyectan obras de mitigación hidráulica, reconstrucción de infraestructura educativa, de salud y vivienda, revisión del POT, soluciones basadas en la naturaleza y recuperación de humedales periurbanos.
La Alcaldía reiteró que la recuperación será integral y progresiva, implicando un esfuerzo fiscal significativo y el fortalecimiento de alianzas con el Gobierno Nacional, el departamento, la cooperación internacional, el sector privado y la sociedad civil.
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